Qué hacer en lugar de gritarles a los niños

"¡Andy! ¿Cuántas veces te voy a decir que te quedes adentro cuando está lloviendo? ¡Te vas a resfriar!" ¿Cuántas veces tus vecinos te escuchan gritándoles a los niños? Cuando se les pregunta, la mayoría de los padres admitirán...

Cómo dejar de gritarles a los niños

¡Andy! ¿Cuántas veces te voy a decir que te quedes adentro cuando está lloviendo? ¡Te vas a resfriar! ¿Cuántas veces tus vecinos te escuchan gritándole a tus hijos? La mayoría de los padres, cuando se les pregunta, admitirán que levantaron la voz porque algo los llevó al límite.

En este artículo

  • ¿Es malo gritarle a tu hijo pequeño?
  • Conoce tus desencadenantes
  • Advierte a tus hijos
  • Reconoce cuándo se trata de ti
  • Tómate un respiro
  • Enseña la lección más tarde
  • Averigua qué es un comportamiento normal
  • Ten expectativas realistas
  • Cuándo deberías gritar
  • Ahora ya sabes cómo dejar de gritarles a tus hijos

Un estudio realizado por el Journal of Marriage and Family encontró que cerca del 90 por ciento de los participantes admitió haber ejercitado sus cuerdas vocales con sushijosel año anterior. Además, los padres con hijos de siete años o más admitieron gritar casi el 100 por ciento de las veces.

Los papás a veces gritan porque se sienten jalados en mil direcciones a la vez. Y eso los frustra mucho. Ven a sus hijos haciendo algo que no les gusta y, bueno, se descontrolan un poquito. Es una reacción normal.

¿Es malo gritarle a tu peque?

Según todos estos estudios de investigación, podemos concluir que los padres gritan paradisciplinara sus hijos. Sin embargo, no es el método más eficaz. No solo le estás enseñando a tu hijo que gritar es una estrategia efectiva para resolver conflictos, sino que también estás empeorando las cosas.

Los estudios han demostrado que los castigos verbales fuertes no resuelven los problemas de conducta en los niños. Y, de hecho, pueden hacer que sea más probable que hagan justo lo que no quieres. Acuérdate, los niños tienen un sistema nervioso muy sensible. Y los gritos les dan mucho, mucho miedo. Entonces, ¿qué puedes hacer en lugar de gritar?

Conoce tus detonantes

No gritas de la nada, ¿verdad? Generalmente es una reacción natural a ciertas cosas que hacen los peques. En pocas palabras, algo lo provoca. Si descubres qué cosas te hacen hervir la sangre, ¡tendrás mucha más chance de evitarlas! Piensa bien qué te detona, porque a cada quien le afecta algo diferente. Conociéndote mejor, podrás tomar mejores decisiones.

Avísales a tus peques

¿Debo gritarle a mi hijo pequeño cuando se están peleando en el coche o retrasando la hora de acostarse? Primero, es importante advertirles. Hazles saber que su comportamiento te está sacando de quicio y que no quieres tener que gritarles para que te hagan caso. Una advertencia seria suele ser suficiente para que los niños cambien su comportamiento. Además, las advertencias les permiten a los niños prepararse para un cambio de actividad.

Saber cuándo se trata de ti

Generalmente, los gritos se deben al mal comportamiento de tu hijo. Sin embargo, también pueden ser una manifestación de tus propias necesidades y deseos insatisfechos. Si los padres se mantienen en calma, la mayoría puede evitar desquitarse con sus hijos y sentirse culpables. Si has estado gritando durante la última semana, siéntate y piensa en las cosas que te molestan. Podrían ser condiciones estresantes en el trabajo, problemas económicos o incluso falta de sueño. Si estás estudiando y trabajando, puedes considerar usarservicios de redacción de tesispara ahorrar tiempo y dinero. Una vez que resuelvas tus problemas, lidiar con los problemas de tu hijo será más fácil.

Tómate un respiro.

Especialistas en desarrollo infantil recomiendan una estrategia efectiva para que los padres se calmen: ir al baño y gritar dentro del inodoro. Y luego, ¡jalar la cadena para que se vaya todo! Es como tomarse un respiro y tener una forma efectiva de tranquilizarse. Podría ser patear una pelota o pedirle a otra persona que se encargue de la situación. Si de verdad quieres cambiar tu comportamiento, necesitas tomarte un momento para practicar el autocontrol. A la larga, te dará muchísimas recompensas.

Guarda la lección para después.

No necesitas gritar para comunicarte. Gritar socava tus preocupaciones legítimas y anima a tu hijo a cerrarse en lugar deescucharte.Puede ser difícil reprimir toda la energía acumulada en tu interior. Sin embargo, ejercer autocontrol transmitirá un mensaje fuerte que dará mejores resultados. El método de enseñanza es mucho más eficaz cuando estás en calma.

Descubriendo qué es un comportamiento normal

Como padres, es importante recordar que comportamientos como los quejidos, la rivalidad entre hermanos y el rechazo a la hora de acostarse son normales a esta edad. Entender esto te ayudará a no tomártelo tan personal. Podrás manejar estos comportamientos en lugar de frustrarte con las mismas tácticas que te sacan de quicio. La mayoría de los padres gritamos porque queremos que nuestros hijos se comporten diferente. Si logras evitar esto, solo tendrás que lidiar con la situación del momento.

Ten expectativas realistas.

Cuando se trata de niños, es esencial mantener expectativas realistas. Una de las razones por las que los padres gritan es porque sus grandes esperanzas para un evento o salida no se cumplen con la realidad. Tu hijo puede ponerse desafiante y negarse a moverse en medio de la calle. Esto puede hacerte sentir como un fracaso. Sin embargo, necesitas ajustar tus expectativas. Planea un viaje o trayecto más corto y da unaordena la vez.

How to stop yelling at kids

Cuándo es buena idea alzar la voz

Además de las situaciones que ya hemos hablado, también puedes gritar de emoción o alegría para animar a tus hijos o llamar su atención cuando están en peligro. Por ejemplo, puedes gritar cuando tu hijo no se detiene antes de cruzar la calle. Gritar solo es efectivo en este tipo de situaciones. Si lo haces constantemente, no funcionará.

Ahora, ya sabes cómo dejar de gritarles a tus hijos.

Tu hijo es un regalo de la naturaleza. Eres responsable de él o ella por un tiempo. No abuses de ese poder. Cuando te tomes un momento para reflexionar y empieces a controlarte, la vida será más fácil no solo para ti, sino también para tu hijo. Toma las riendas de tu vida y tu hijo será tu mejor amigo.

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